La curiosa fórmula entre Economy y Premium: Skycouch

Si eres un apasionado de los viajes lejanos, quizás a veces sientas esto embarcando: subes a la maravilla de avión de fuselaje ancho, que te llevará a ese distante pero soñado destino, una sensación de entusiasmo te invade mientras avanzas y llegas a la cabina Business, con esas grandes butacas, de proporciones robustas, y enorme espacio entre los asientos… entonces pasas de largo y llegas a la siguiente cabina, donde de pronto hay mucha gente, ruido, movimiento y mucho menos espacio, donde te toca aguantar el tipo durante más de diez horas, allí se desvanece irremediablemente la magia.

A la hora de emprender un largo viaje en avión, ¿a quién no le gustaría ir en Business? ¿Y quién se lo puede permitir? Pues muy pocos. Quitando los privilegiados, la gran mayoría de pasajeros de larga distancia del planeta tienen que lidiar con horas y horas de incomodidad en un espacio mínimo. Pocas compañías aéreas tienen el detalle de innovar persiguiendo no solo rentabilidad, sino también comodidad y accesibilidad para los pasajeros. Un ejemplo a seguir, en mi opinión, es el invento – Skycouch – de Air New Zealand.

Boeing 777 Skycouch – Air New Zealand

Pude probar aquel novedoso sistema de asientos-sofá en mi vuelo a la Costa Oeste de los EEUU. El Boeing 777 que cogí, contaba con una sección especial en su cabina de clase turista, donde tres asientos de clase económica diseñados de forma especial con unos reposapiés extensibles, de tal manera que se juntan, crean un espacio más amplio donde puede acomodar hasta dos personas tumbadas de lado. Así, pagando el precio aproximado de tres asientos de clase turista, con servicio a bordo idéntico al resto de pasajeros de clase económica, dos pasajeros pueden viajar tumbados y juntitos, bastante más económico que dos billetes en Business, si bien el servicio y la comodidad tampoco es la misma, por algo se le llama también Cuddle Class (clase “acurrucados”). Pues sí se va un poco apretado, pero en un vuelo de más de diez horas, poder tumbarse en posición horizontal y descansar, sin arruinarse, es un sueño hecho realidad. Y si no hay confianza para abrazarse, los dos que compartan el espacio siempre pueden descansar las piernas sobre ese espacio tipo “sofá”.

Air New Zealand tiene el producto Skycouch en determinadas rutas, yo lo pude disfrutar en el trayecto Londres-Los Angeles-Londres, y la conexión desde Madrid fue con British Airways. Aunque el producto Skycouch no incluye más privilegios, personalmente tuve la suerte de recibir el bono para entrar en la sala VIP – Koru Lounge, un espacio luminoso, tranquilo y amplio, con un limitado surtido de refrigerios y algunos vinos neozelandeses que no estaban mal. Actualmente en vez de Koru Lounge, los pasajeros miembros del programa Koru disfrutan del Star Alliance Lounge en el Tom Bradley International Terminal del aeropuerto LAX.

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