Mi sueño californiano – los rincones más seductores de Costa Oeste EEUU

Cuando piensas en California, ¿te evoca una mezcla de arte urbano, surf, música, olas y sol? Es lo que me pasaba a mí, y soñaba con sentir ese ambiente de cerca, así que no paré hasta incrustar en mi difícil agenda de trabajadora un plan “aventurero” de poco más de diez días, no me podía permitir más, para recorrer la anhelada costa californiana.

El viaje en avión desde Canarias hasta Los Angeles fue largo, pero al aterrizar en el aeropuerto de LAX, se me olvidó el cansancio y solo pensaba en escoger rápidamente un coche de alquiler tipo Cadillac para empezar mi “road movie” particular, pero tuve que conformarme con un automático japonés, no podía negar que era la opción más sensata para recorrer de California Sur a California Norte en esos pocos días.

El recorrido fue Los Angeles-Santa Bárbara-San Luis Obispo-Monterrey-Carmel-Santa Cruz-San Francisco. La primera parada: Mission Santa Barbara, allí la calma del interior de la misión y la bella arquitectura colonial del edificio me enamoraron al instante. La ciudad en sí es encantadora, ordenada, limpia y cómoda, me gustó tanto que pensé que sería un lugar ideal para fijar mi residencia si algún día me diera por quedarme en el país, pero tuve que contentarme con un paseo por la agradable calle principal State Street y seguir el camino, lamentando no haber podido permanecer en Santa Bárbara unos días más.

Una de mis películas favoritas “Sideways”, traducido al español como “Entre copas” transcurre en California. En Solvang, una ciudad fundada en 1911 por los daneses y que conserva las edificaciones de estilo danés, tuvo lugar una escena de la película, allí pude dar un pequeño paseo, y hubiera continuado por los viñedos y las bodegas a poca distancia en coche, de no ser por la dichosa incompatibilidad entre catar vinos y conducir. En su lugar al menos pude saborear tranquilamente algunos vinos californianos en un local de San Luis Obispo – Monterrey Street Wines.

Big Sur, el espectacular tramo de la costa central de California es otra de las joyas que quería descubrir, y no defraudó. Las imágenes hablan por sí solas:

Durante días, de día tocaba hacer kilómetros en coche y paradas para comer y tomar fotos, y por la noche parada en moteles, no iba a perderme la oportunidad de alojarme en un típico motel americano, con el coche aparcado justo delante de la habitación, ¿a que eso nunca pasa cuando te alojas en un hotel de Madrid? En San Luis Obispo no me hubiera importado quedarme una noche en el emblemático y extravagante Madonna Inn (http://www.madonnainn.com), pero su precio no era de motel…

Los días de locos de la carretera terminaron al llegar a San Francisco – norte de California, y era la hora de hacer todas las cosas y visitas típicas: Golden Gate, Fisherman´s Wharf, Cable car, Alamo Square, Lombard street, Chinese Town, Japan Town etc. Como el famoso parque Yosemite estaba a bastantes horas conduciendo y ya tenía suficiente con lo conducido, escogí visitar el parque Muir Woods, mucho más cerca de San Francisco, donde igualmente se puede admirar un hermoso bosque de secuoyas gigantes.

Volviendo al Sur de California, llegando a Santa Mónica, percibí un poco más de la cultura del surf, por la moda, las escuelas de surf, etc., entonces pude emprender el viaje de regreso satisfecha de haber cumplido un sueño – California Dream.

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